
El denominado día de navegación consiste tal y como su nombre indica en pasar el día entero en el barco, sin salir, sin tomar tierra en ningún momento, lo que influye en que uno se familiarice con las instalaciones (...).
Y aquí puedo enumerar una lista de cosas que no me gustan o que no quise hacer a bordo:
No me conecté a internetr porque una hora se conexión costaba veinte euros y porque quería vivir una semana sin ver la pantalla de un ordenador.
No pasaba en la discoteca más tiempo del que se necesita para beber un mojito porque ya no voy a las discotecas.
No iba a los bares porque las bebidas no incorporaban el Todo Incluido.
No me bañaba en la piscina ni en los jacuzzis porque detesto meterme en el agua con tanta gente. No tomaba el sol porque odio hacerlo y mi dermatólogo lo desaconseja.
No iba al gimnasio porque te cobraban por ello y no me agrada el deporte.
No me involucraba en las actividades festivas, los concursos, las clases de relajación y demás espectáculos porque no soy sociable.
No compraba en las tiendas de impuestos libres porque yo sólo compro libros.
No iba a la biblioteca porque prefería leer en el exterior mirando hacia el mar.
No jugaba en el casino porque no me gusta apostar ni tengo dinero para ello.
No me dedicaba a ver películas en la tele porque eso sería como estar en casa.
Y alguien me hará dos preguntas, entonces:
¿Qué cojones hacías allí?
¿Y por qué fuiste?
Y aquí puedo enumerar una lista de cosas que no me gustan o que no quise hacer a bordo:
No me conecté a internetr porque una hora se conexión costaba veinte euros y porque quería vivir una semana sin ver la pantalla de un ordenador.
No pasaba en la discoteca más tiempo del que se necesita para beber un mojito porque ya no voy a las discotecas.
No iba a los bares porque las bebidas no incorporaban el Todo Incluido.
No me bañaba en la piscina ni en los jacuzzis porque detesto meterme en el agua con tanta gente. No tomaba el sol porque odio hacerlo y mi dermatólogo lo desaconseja.
No iba al gimnasio porque te cobraban por ello y no me agrada el deporte.
No me involucraba en las actividades festivas, los concursos, las clases de relajación y demás espectáculos porque no soy sociable.
No compraba en las tiendas de impuestos libres porque yo sólo compro libros.
No iba a la biblioteca porque prefería leer en el exterior mirando hacia el mar.
No jugaba en el casino porque no me gusta apostar ni tengo dinero para ello.
No me dedicaba a ver películas en la tele porque eso sería como estar en casa.
Y alguien me hará dos preguntas, entonces:
¿Qué cojones hacías allí?
¿Y por qué fuiste?
Foto:
Autor desconocido
Fuente:
corunacruceros.blogspot.com
Texto:
José Ángel Barrueco
Asco
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