
La cámara funciona como máquina del tiempo. A pesar de que las imágenes fueran tomadas en 2010, parece como si fueran de antes de que siquiera se hubiera inventado la Polaroid.

Las fotografías no son imágenes de algo, son entidades en sí mismas. Transportan el tiempo consigo.

Me atraen objetos, personas o acontecimientos a los que se ha dado de lado. Algunas de estas imágenes no son de nada, son retratos de momentos o lugares que, de no haber sido fotografiados, habrían pasado desapercibidos, aunque esto no se da en todos los casos.

Ahora mismo, hablo de fotografía. Al hacer películas o al pintar, no importa lo preparado que esté; estoy listo para reaccionar de forma espontánea a ese instante preciso. Depende de la luz, de la gente que resulte estar donde yo estoy y de la disponibilidad de equipo técnico.

Estas no son capturas, no es que vaya por la calle con la cámara retratando cosas normales. Concretamente, estas imágenes tienen que ver con la familia, con amigos, con retratar lo que hago. Se convierten en un diario.

Fotos y Texto:
Julian Schnabel
Julian Schnabel
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