viernes, 1 de julio de 2011

Hotel Freeman





Habitación 706. Me gusta porque puedo ver la ciudad, el mar, los ovnis y a los pescadores de bahía en sus lanchas torpederas. A lo lejos, los barcos camaroneros se mueven lentamente. Dos veces al día avisto el ferry lleno de gringos camino a la península de Baja California o de regreso. Van y vienen, les gusta, mientras nosotros usamos la ventana, el balcón o vamos a pescar picudos. (...)
El hotel Freeman es para imaginar. Está en Mazatlán, Sinaloa, México, en el paseo Klausen. No es verdad que lo hayan comprado los narcos; lo que sí es que el 27 de junio de 1963 llegó Jack Kerouac vestido de vaquero. Camisa a cuadros, botas picudas, máquina de escribir. Ocupó la habitación 706 y la vio normal: cama, baño, toallas, clóset, balcón, ventanas y una ciudad, una playa y una cuadrilla de ovnis saliendo y entrando del mar al atardecer...




Texto:
Elmer Mendoza


Foto:
Ambroise Tezenas





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